PLACERES DE UNA VIDA TRANQUILA

5- No cualquier día. Abrir las ventanas para que entre el fresco cuando acaba de llover y aún no ha salido el sol. Cuando aún no han llegado los nortes, pero están previstos; son apenas instantes infrecuentes en los que las libélulas llegan a beber de los charcos formados encima del tejado de la imprenta,…