MANIFIESTO.

EL FLORECER DE LA CONCIENCIA (3).JPG

CHIKA’AN,

Nos toca vivir en entornos muy diversos, en un planeta muy grande para nosotrxs, a pesar del esfuerzo humano por ¿acercarnos?

Para saber que lo que nos rodea no es más que un punto insignificante en el cielo…

Basta con tener un poco de dignidad y levantar la mirada, subir la frente varios palmos por encima de nuestras cabezas, encuadrar hacia arriba y dejar pasar noches y noches en vela, que vengan a nosotrxs contemplativamente, para saber que somos pequeñxs.

Basta con la literatura de nuestros antepasados, extensa, para proporcionarnos las pistas suficientes, para hallar las verdades, las millones de razones para las guerras; entrar por las puertas de los laberintos a buscar los rastros de nuestras historias en las bibliotecas de las grandes ciudades, o escuchar las voces de las canciones populares en las fiestas patronales, en las esquinas del metro, en las bocinas de nuestros vecinos un sábado noche, basta con probar las especias de las cocinas de Oriente en los nuevos restaurantes de los que llegaron atravesando el Mar Índico.

Basta con detenerse en el movimiento de labios de las bocas, en las calles vacías o en los parques. Para saber que somos Humanidad, somos una siendo millones. Únicxs, iguales y diferentes.

Es más sencillo fijarse, o eso nos parece, cuando nos movemos de contextos, se nos hace muy evidente, siendo familias nómadas, plurales: en los muchos detalles asombrosos de la vida en las distintas latitudes de nuestra querida Tierra; en cómo el ser individuo y el ser colectivo de adaptan y luchan y resisten y sobreviven, y matan.

Parece ser que nuestra especie es el arma de destrucción masiva del sistema solar. ¿Para eso fuimos pensados?  Somos el peor enemigo de la vida de los demás y de la nuestra, autodestructivxs, violentxs, nocivxs, fatales. Aunque no todxs… ojo! Algunas señales se encendieron en el horizonte, a pesar de la lluvia. La Resistencia. Somos conciencia, una siendo millones. Tenemos capacidades. Servimos de puentes. Gracias a los viajes, a las bibliotecas, a las canciones, a las comidas y a las lenguas- o a cualquiera de nuestras muchas expresiones culturales- nos es más sencillo interpretar el horizonte, esperar a la noche…y allí encontrarte.

MUTANTES (2)

A lxs que el OTRO GRAN VIAJE, el que fuese les llevó hacia allá, o a quienes nos trajo hasta aquí, AHORITA, BEJLA’E’.Queremos hacer posible el acercamiento y ayudar y guiar en cualquier proceso de emancipación. Abrimos nuestras casas como lugares de reunión.

LOS MUTANTES

 

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