PRECARIEDAD

PRECARIEDAD

Óotsilij

Noches y días sin poder parar, homeless, como planetas, sin poder agarrar un teclado, de aquí para allá, dentro de una almendra, en círculos alrededor de cuatro centros.

Como perseguidos tras La Diosa Fortuna, pero al parecer, dice la planta, estamos amarrando nuestras clavijas a la Tierra, la planta a la maceta, nuestras botas a estos terruños, de este desierto, en esta fría meseta.

Al parecer!

Llegamos en primavera y seguimos por aquí, no nos hemos marchado, y esTo de clavarnos por primera vez en mucho tiempo, de manera tan permanente, es algo para poder opinar, y nos da también para poder extrañar.

En una temporada, de nuevo en un nuevo asentamiento, XXXXXX, rodeadxs de otras casas, de otrxs vecinxs, bajo un cielo sin estrellas y frente a un nuevo horizonte detrás de las montañas, AYER nevadas, a lo lejos, cuesta arriba y cuesta abajo, bocaS abiertaS y bocaS cerradaS, pareS y sonrisaS todavía por caducar, ninguna ya por estrenar,

YA todxS.

¿Hasta cuándo?, Lucas!

Seguimos nómadas, ahorita urbanos.

Sin tantas de aquellas cosas que fuimos tirando por tantos hogares, patadas, y con tantas otras que nos dejaron detrás, las que nos fuimos encontrando por las encrucijadas,

Por los arcenes.

Se nos desdibujaron la Propiedad y la Nación, de paja, y todo lo que conseguimos con sudor y suerte, me lo imagino, también sudando, aullando desde el encierro forzado en húmedos almacenes cerca del mar, rodeadas de mosquitos, incesantemente amenazadas, tan tan tan lejos de aquí, y tan cerca de nuestra estima.

También ellas extrañándonos!

¿ Y por qué mamá?, + ¿por qué nos gritan?

= Porque también son ellas condición de la materia, y de la gravedad.

Y por qué NO,

bailando ellas, en otros guacamoles, amantes ellas, al compás de las olas frente al Malecón.

OPUESTOS;

Viejos amigos casándose, lejos también. Enhorabuena!, Felicidades, Emotoicono. Lejos nuestras fotos de aquel día 15 de Noviembre, bajo la torre de Gracia, muy cerca en nuestras estimas, a pesar de las distancias…Y nuevos contactos, nuevos personajes, nuevas identidades y el misterio detrás de las cortinas, cada amanecer, y nuevas páginas en nuevos libros aún por resolver, así es esTo…

del movimiento, del viaje, y del AMOR.

– a la sociedad como mi madre.

te-enseno-nuestros-productos-de-nuestras-tierras-productos-de-mar-y-de-tierra

¿Que mis sueños no tengan que ver con alcanzar un estatus social es lo que me reclamas, me criticas?. No te entiendo. Me lo dices con mucha frecuencia, cuando me señalas. ¿Lo que somos como familia está en guerra con lo que me enseñaste? Y te entristeces.  Pues sinceramente, estas preguntas que no son las tuyas, no te las puedo contestar yo.

No tengo idea de la intención que os llevó a alimentar nuestras carreras profesionales. Ir a la Universidad era nuestra obligación, incuestionable, lo que haría que tuviéramos una vida mejor, y lo dimos por supuesto. No es hasta ahorita que me cuestiono si también era una elección materialista, como el coche o la lavadora, la ropa o la comida, con vistas sólo a mejorar en la escalera, subir, crecer, triunfar, ganar mucho dinero. Un arma de doble filo, parece que fue lo de viajar al extranjero con una beca, o una de destrucción masiva, porque aquel momento vital mío, parece ser la frontera. Lo que para mí fue la primera experiencia emancipadora, para ti, por lo que me tú me explicas, sólo tuvo que ver con los números rojos de tus tarjetas.

Y así hablamos los poetas contra los muros del capitalismo.

Lo que es complicado es construir alas para volar, enseñar a volar, disfrutar de las vistas y del riesgo, con el viento a favor; y seguir pensando como un  caracol. Si existió un plan para mi y fracasó conmigo porque no he conseguido llegar a un punto y coma, o a un punto y seguido…puntos suspensivos, porque no me rodeo de tus comodidades ni acudo a tus médicos, porque soy una perdedora, porque cuando te pido ayuda tengo que escuchar que no sé atender bien a mis hijos, y bajo la cabeza para recibir de ti dinero. Cuando me hablas a la ligera sobre abandonar a mis perros, que ya es “no entender nada”, pero por “no querer escuchar”, por no saber amar de otra manera, por tantas otras fronteras y prejuicios, cuando nos señalas como familia y me regañas para que tus nietos no caminen a cuatro patas, como mis hijos, te recuerdo:

-Era vuestro plan, tu plan.

“Quien diga que me quiere que me lea bien”.

La razón material se impuso a golpes a ¿la sinrazón, la pasión, la imaginación, la afección?La comodidad mató a la ética y el estatus acosa a la solidaridad, eso me temo. La guerra a la paz. Yo me pregunto: ¿tenemos inquietudes?, ¿utopías?, ¿obligaciones?, ¿compromisos?, ¿responsabilidades?, o sólo drogas y teléfonos y bolsos y llaves y documentos…y yoga!

“Nuestro compromiso es gerundio, somos práctica y somos vida”- A la sociedad como mi madre.

Escritora.

MUERTE 1 (3)

Xts’íib,

Hemos vuelto a cambiar de casa, de NAJ. Cerramos Palma Guinea y Palma Chat para habitar un bajo de Orquídeas, en esta nueva etapa. Seguimos juntxs, estamos todxs, “pares”: perrxs, personas, bebes, hombres y mujeres. Llegamos en la mitad de la noche y no encontramos la cerradura a la primera, estuvimos probando con las llaves que nos habían prestado, por las de los vecinos del barrio, hasta deducir, ayudados por una parejita y su google localizador gps.

TODAS Y TODOS.

Sigo con esta pequeña libreta (porque sigo sin internet).

Sigo con las crónicas de la selva, o los placeres de la vida incómoda de Tulum, hasta ahora cronológicamente: después de LOS PLACERES DE UNA VIDA TRANQUILA en LA HABITACIÓN DE LA ABUELA en Veracruz, y de las Crónicas de crisis en Barcelona (TUTIYO), después del descubrimiento Zapatista en las colinas de San Cristóbal de las Casas, y de empaparme de las CRONICAS DE LA HIDRA, asaltada por la crianza del varón YAAN (SOLO), 9 meses después de LAS LUNAS DE ANNIA ( con la princesa Laia lactante), con la beba todavía en brazos y el primogénito de la mano, o encima del carrito, cada día caminando mayores distancias desde la Riviera Maya…sigo escribiendo para nuestro blog colectivo “el mejor viaje del mundo”, más de un año después, varios ciclos de lavadora.

Pero hoy querría escapar del tiempo, saltar del NOSOTROS; NOSOTRAS, AHORITA, a una nueva categoría: YO, que imaginé cuando marchaba con toda mi manada de mamíferos, camino a la lavandería para dejar unas sábanas vomitadas, meadas…etc, la noche anterior. Todo un GRAN VIAJE con un carrito para los dos y la mochila que usábamos cuando nuestro desembarco en Sudáfrica para vivir los Drakensberg, llena.

En este proceso que hemos vivido como FAMILIA BILLY JONES, acompañada por mi pequeño diccionario maya, aún sin haber encontrado la manera de pronunciar los significados, sigo escribiendo a pesar de los pesares: distancias, zonas sin wifi, penas, penurias, enfermedades, apegos, nostalgias. Y de haber perdido peso por la incomodidad de la selva y el ejercicio físico de nuestra logística…Como cuando era más joven, tengo que pasar dos veces por el mismo sitio para que se me vea, es un súper poder que debo practicar: mi invisibilidad corpórea. YO soy la flaca.

Y precisamente para recordarme y explicarme y recorrerme por dentro y asimilarme con nuestras experiencias y conectarme al universo: YO

conNOSOTRAS; NOSOTROS,

conTIGO

y conELLA,

en cada una de nuestras casas, en cada uno de estos momentos de pausa, en mi tranquilidad.

Cuando los otros duermen y entre todxs hemos controlado el caos, un poquito, cuando mi compañero me acompaña, es mucho más fácil, cuando no, es verdaderamente un momento de gloria, muy breve, son bonitos suspiros de felicidad, que aprendo a organizar en función de los tiempos de la comunidad que somos, que hemos creado él y yo.

Él es quien entró un día en aquella vivienda cerrada, sin tumbar muros ni puertas, llaves en mano: las que estaban colgadas y que desaparecieron sin que Yo supiera el cómo.

Dependiendo de mi disponibilidad privada y del acceso a internet, por horas ninguno, medido en días a la semana, ninguno, por instantes: algún párrafo en la libreta, cuando nos estamos moviendo; YO publico, luego soy escritora. En modo pausa es diferente, cuando llegamos a un sitio prestado y puedo conectar el ordenador, cuando la Zona Wifi me sorprende con un teclado decente, y a la sombra, entonces puedo traspasar los apuntes y narrar el viaje, y por último hacer el post desde la casa de la cultura, o desde la casa de tu madre. Sin contaros el parto de las imágenes, que también es un terrorismo permanente por la baja calidad/capacidad de todo lo que me rodea,… y YO que soy de los ochenta, pero la verdad, sigo con el Blog: nos disfruto en diferido y catalanizo sobre nuestros recorridos. Así es esto.

En los períodos inter-trayecto las paradas son casi exclusivas para el descanso, la comida, el aseo y el disfrute de la noche. Las zonas wifi son las sombras de los árboles o las paredes donde apoyar la espalda para dar de mamar a la beba. Es cuando YO saco la libreta y el bolígrafo para las crónicas, que a veces se quedan en el tintero, ensuciando páginas, por vivir plenamente el presente con los demás- se me hace complicada la dualidad: Yaan y Xts’íib.

Escribo en una pequeña libreta a lo largo del recorrido que traspaso a una computadora que me regalaron en noviembre de 2008, cuando encuentro electricidad, y cuando tengo un documento en Word listo, con las imágenes seleccionadas en el formato adecuado…entonces pasan días hasta que encuentro el lugar donde se produce finalmente la conexión con los lectores. También suspiros. Éstos son mis tiempos, la neta, para leer algunos comentarios, para buscar a otros compas blogueros. Muy escasos.

Si en este último de los ciclos de la lavadora alguien me robara mi riñonera, se encontraría esta misma información en uno de tantos pinganillos colgados del llavero, en el bolsillo secundario, además de bolsas para las cacas de nuestros perros y el celular. Vacía de billetes.

Publicar a veces ha sido el único plan del día para esta familia vulnerable, eso es bien cierto. Publicar nuestras bitácoras y así acercarnos a quienes nos siguen los pasos: familiares, amigos, “ayudistas”, y también a lectores de blogs, completos desconocidos desde latitudes lejanas. Qué Sorpresa! Estamos agradecidos y me siento triunfadora por la constancia. Es también mi manera personal de resistir, obviamente mi opinión sobre los hechos y mi participación e implicación.

Nuestra sonrisa para los que nos leyeron.

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑