PLACERES DE UNA VIDA TRANQUILA

Un día cualquiera-4 Las horas de la siesta, mis recuerdos lejos, tu sueño y la lectura. Cierro las ventanas y corro las cortinas, y así nos protejo de la luz, del calor sofocante, de la humedad de las lluvias, del ruido de las máquinas, del trajín transitar casa-esquina-taller de la familia y de los empleados…