Encierro
4458
post-template-default,single,single-post,postid-4458,single-format-standard,bridge-core-3.0.1,qodef-qi--no-touch,qi-addons-for-elementor-1.5.1,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-content-sidebar-responsive,transparent_content,qode-overridden-elementors-fonts,qode-theme-ver-28.5,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_advanced_footer_responsive_768,elementor-beta,wpb-js-composer js-comp-ver-6.7.0,vc_responsive,elementor-default,elementor-kit-4674
 

Encierro

Desde éste, mi encierro,

escucho las entrevistas de Rac1

a los presos políticos catalanes del Procés.


El tiempo se nos detuvo,

a todxs por motivos diferentes, claro. Tenemos cierto tiempo parados, como esperando algo. Y cuando te paras, suceden las cosas de otra manera porque los acontecimientos se te adelantan, y se van a habitar a otros lugares-aparecen y desaparecen, cuando tú no te mueves y no te das ni cuenta.

El movimiento es terapia necesaria para la supervivencia.

Cuando nos separan, nos dividen, nos encierran, nos atemorizan y nos obligan a quedarnos en casa: ¿Qué es lo que sucede?.

Un grandísimo experimento social, ¿verdad? en este par de años de encierro.

¿Nos desgastaron? Primer mes, segundo mes, tercer mes…

Me sucedió lo obvio: mis crónicas desde un encierro forzoso, como los presos políticos catalanes, para no perder mi norte, sin ver las estrellas, tengo mi pequeño balconcito verde, rojo y azul. Mi ventana al mundo exterior, mi respiración, las nubes: @elmejorviajedelmundo. Las vueltas que da la vida, lo llamaría ahorita. En este gran corazón que habito, dentro de la ciudad de Madrid. Cada lugar condiciona el propósito, ¿o no?. Tengo que soltar cada día para cargar sólo con lo aprendido, sin que sea ninguna carga pesada. Sin que sea lastre, sin que me haga mal. Sin querer olvidar pero con mi memoria frágil y temerosa.

La escritura nace y renace en cada momento, en mi mundo interior.

Verde. Cuando no me la paso fuera de casa, cuando no me la paso paseando en silencio, cuando no me la paso socializando, cuando simplemente me dejo, me abandono y también cuando me mato un poco, y me apego.

¿Qué me ha sucedido? Lo no tan obvio es la muerte y el renacer diario.

Acompañada y agradecida. Eso también. Lo que tenía que suceder: la FE y la ESPERANZA. También.

Supongo.

Pero sobre todo se nos abre un camino de conciencia. Que será, será.

Ni opino ni juzgo ni participo porque mi práctica es el silencio y la calma, la concentración y la observación de la belleza de la vida. Cerca de «LO BELLO», es mi práctica espiritual. Ha sucedido, pues, mucha meditación. Cerca de mis plantas y de mis animales, encuentro la PAZ.

En mi río interior,

verde: una mesa, un bolígrafo y mucha agua. Las estrellas y varias nubes.

Creo que suceden cosas horrorosas y quizás podemos mirar hacia otros lugares para escapar, para huir. Pero la oscuridad también nos habita por dentro. También. Y nos da mucho miedo la noche. Y por eso rezamos.

Cuando el desastre llega: ¿necesitamos escuchar y obedecer? Cuando el miedo nos paraliza, nos detiene y nos hace buscar la cueva donde resguardarnos. Valoramos nuestra vida, rodeados de tantas muertes.

 

 

 

 

 

 

No Comments

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: